Invítame

No soy multitask

diario de una emprendedora Mar 02, 2024

¿En qué momento me creí esa mentira de que soy la Mujer Maravilla? Estoy pagando factura por querer abarcarlo todo, por ejecutar varias tareas a la vez. Es literalmente imposible lavar los trastes y escuchar un podcast. ¿Por qué sometemos a nuestra mente y cuerpo a ese nivel de estrés? Por nuestro propio bienestar, es una tarea a la vez. 

Las mujeres no somos multitask; tenemos una carga metal que nos está matando, es el asesino silencioso de las mujeres y nadie nos está advirtiendo. Desarrollaré este punto en otro momento, por lo pronto, quiero compartir estas reflexiones.

Me compré la idea de los "descansos activos", ¿quién inventó eso? ¿por qué? No puedes descansar realizando otra actividad. El descanso es darle reposo al cuerpo y la mente de cualquier tarea, ¿Por qué relacionamos el descanso con improductividad?

¿En qué momento dejamos de escucharnos a nosotros mismos? Un buen mindfulness se basa en escuchar al cuerpo y la mente, quiero dejar de pisar el acelerador para vivir con más calma, enfoque y consciencia. Confieso que no está siendo fácil; el estrés, así como la ansiedad, son una adicción. No lo digo yo, lo dice la ciencia; tenemos adicción al cortisol y no lo queremos bajar. Pero no voy a entrar en esos detalles; para ello, les recomiendo que lean "Tu persona vitamina" de Marian Rojas ó "Deshacer la Ansiedad" del Dr. Judson Brewer.

Estoy aprendiendo a realizar una tarea a la vez. Hoy por la mañana me puse a lavar los trastes y de repente sentí ganas de ir a poner la lavadora, respire hondo y me dije: "Rocío es una tarea a la vez; termina los trastes, luego puedes continuar con la lavadora". Cuando estaba poniendo la ropa en la lavadora, recordé que hoy pasaba la basura y sentí la urgencia de sacarla. Respiré hondo y me dije: "Delega esa tarea", parecen cosas simples, pero querer abarcarlo todo en un instante tiene un alto costo a nivel cognitivo y de salud física. 

Estoy aprendiendo a darle a mi cuerpo el reposo que necesita; un verdadero descanso, sin hacer absolutamente nada, a veces solo necesito aplastarme en el sillón, otras recostarme o tomar una siesta. Escuchar mi cuerpo aminora la ansiedad. 

Estoy aprendiendo a escuchar mis pensamientos, sobre todo a esos que son intrusivos. Me quieren enseñar algo y los evado, creyendo que se esfumaran. Escucharlos me sana; me ayudan a entenderme, a darme cuenta de cómo estoy dirigiendo mi vida, en qué debo enfocarme y por qué. Por ejemplo, en este momento mi cuerpo y mi mente confabularon para que priorizara mi salud. Les importó un pepino si tengo que dirigir una empresa, una familia, ambos necesitan reposo. 

Estoy aprendiendo a escucharme sin juicios. Estoy aprendiendo a amarme sinceramente, desde ese amor que comprende, que perdona, que agradece. 

Solo quiero decir que el mundo no es mejor si ejecutas varias tareas a la vez, sigue igual. Pero nuestro mundo si es mejor si dejamos de estar en piloto automático, queriendo complacer a todos, queriendo abarcarlo todo. 

Vayamos despacio, desaceleremos el ritmo, usemos el carril de baja velocidad.